Distribuida por Netflix y catalogada como de suspenso, El Incidente cuenta dos historias que se encuentran entrelazadas en un bucle de tiempo. La primera historia muestra como dos hermanos (Oliver y Carlos) están discutiendo por un problema de dinero, problema que se acentúa cuando un agente policiaco encubierto los enfrenta y estos deciden escapar por las escaleras del edificio en donde viven. Pero ya adentro se dan cuenta que están encerrados en unas escaleras infinitas que se repiten en una espiral al mero estilo de Penrose.
La segunda historia es sobre una familia conformada por los hermanos Daniel y Camila, su madre Sandra y su padrastro Roberto. Quienes se preparan para un viaje en auto para dirigirse a la playa, pero el caos surge durante el viaje, Camila sufre un ataque de asma provocado por una alergia y la familia decide regresar, pero se dan cuenta que sin importar la dirección que tomen, se encuentran atrapados en un tramo de carretera desolado y que al igual que las escaleras, es cíclica e infinita.
La relación entre las 2 historias es parte del contexto del que no hablaré para evitar desparramar más spoilers. Esta resulta ser afortunadamente, una historia que logra enganchar y entretener por el gran trabajo narrativo que se encuentra entre misterio e intriga, que se desarrolla entre una dirección ingeniosa y que cuenta de una manera muy directa y elocuente la historia. Misma que desafortunadamente se comienza a aligerar de mala forma y que al mismo tiempo, comienza a decaer en factores de repetición y predicción pasada la primera hora del runtime.
Y estos detalles hacen que, desafortunadamente ya no sea lo suficientemente intrigante ni misteriosa como para poder convertirse en una película que me cautive para ver ni por una segunda ocasión. Se que hay cine que es para ver una sola ocasión debido a que el giro es el desenlace y es la sorpresa que aporta el giro el climax de la película, y en el caso del Incidente, es una película con esta misma estructura. Aunque desafortunadamente no resultó ser nada sorpresiva por lo predictiva que resultó ser la narrativa a partir de la segunda parte de la película.
Creo que otra de sus principales fallas son las actuaciones, sobre todo la de Sandra, la madre de Daniel y Camila, que por más que trata de transmitir una emoción de desesperación, realmente, no logra convencer de que lo que está ocurriendo es real. De hecho, tampoco Roberto hace un buen trabajo, es algo rígido y nada expresivo. Y esto también se permea alrededor de los demás actores, porque la esencia podrá estar, pero falta mucha “carnita” en el departamento del talento actoral.
La edición pese a que en el comienzo logra resaltar al realizar la alternancia correcta entre las dos historias, ya transcurrida cerca de la primera hora, comienza a decaer terriblemente. Si de sentirse atrapado se trata, la edición hace un excelente trabajo, porque ya para mí, en este punto, comenzó a ser una película tan pesada y grotesca que me comenzó a perder exponencialmente. Las malas actuaciones, la pobre ejecución de las escenas y la falta de más elementos que desarrollen a los personajes hacen que la escencia de la película se diluya y se comiencen a visualizar los hilos del titiritero.
Descuidan enormemente el desarrollo de los personajes, dejando de lado toda la atención que requería la construcción de las relaciones, motivaciones y emociones que debieron de haber transmitido los personajes. Y ahora, se focalizan más en la podredumbre, la decadencia y lo grotesco. De hecho, creo que, es una forma bastante inteligente para el director, de distrae al auditorio del tema central del desarrollo de los personajes (porque este ya es inexistente) para concentrar sus esfuerzos en llamar la atención al mundo que ahora han desarrollado.
Al mero concepto de crítica social, ambos escenarios, previamente limpios, ahora son un reflejo personal y social sobre cómo nosotros mismos somos los causantes de nuestra propia basura tanto literal como figurativa, y que esos mismos aspectos tan desagradables de nuestras personas, son los mismos que la gente ve, como espectadores vemos el resultado y los personajes no lo ven porque viven en esa mierda que ellos mismos se han creado de sí mismos.
Pero por más que el mundo sea el resultado de esa forma de pensar y de ser, esto no se ve reforzado por los personajes. Ahora el incidente esta repleto de escenas innecesarias, diálogos carentes de alma y buena ejecución, una edición pesada y sin dirección y un desarrollo nulo de personajes. Hablando de los personajes, el que mayor desarrollo tiene es Marcos (El policía) que desafortunadamente no lo transmite en su actuación, su desarrollo depende de las líneas del guión mas que de su forma de entregarlas, de su pertenencia y aceptación a su presente realidad, resulta muy plano, como si de un table-reading se tratara.
Ya en la recta final de la película, solo estaba esperando que terminara este suplicio de malas actuaciones con un final que se ve venir a kilómetros de distancia. Uno de los slogans de la película dice: “La única salida es seguir avanzando…” Y si, tiene mucha razón… siguete derechito sin voltear a ver este incidente, te puedo jurar que vas a encontrar algo mejor.
Conclusión
Es bueno saber que ya hay más propuestas sobre este tipo de historias en un mundo sobresaturado por comedias o dramas románticos en el cine mexicano, pero El Incidente tampoco posa como una gran propuesta del cine de ciencia ficción. Es una película bastante descuidada que encamina la atención del publico a detalles sin interés, escatológicos y sucios que cubren el buen concepto que esta película pretendía. Y encima de ello una gran cantidad de problemas de producción, desde malos enfoques, pésimas actuaciones y edición. Desafortunadamente la buena idea que pudo haber sido el incidente. Queda sepultada bajo una gigantesca montaña de _ _ _ _ _ _ .
